El acrílico de uñas es el sistema de construcción más conocido por su extraordinaria resistencia y durabilidad, lo que lo convierte en la opción preferida para clientas que necesitan uñas fuertes y que resistan el uso intensivo diario. Se obtiene a través de la mezcla de polvo acrílico y monómero líquido, que se aplica y moldea directamente sobre la uña natural, tips o moldes, endureciéndose al aire sin necesidad de lámpara.
Gracias a su dureza y firmeza, el acrílico es ideal para crear uñas largas y resistentes, pero también es muy utilizado en reparaciones de uñas rotas o mordidas. Permite trabajar con diferentes grosores, formas y estilos, lo que lo hace muy versátil para satisfacer tanto diseños sencillos como estructuras más sofisticadas.
Otra de sus ventajas es la duración prolongada, ya que las uñas acrílicas pueden mantenerse impecables durante semanas con el mantenimiento adecuado. Además, son muy populares entre quienes buscan una base sólida para decoraciones elaboradas, efectos o incrustaciones.
→ El acrílico de uñas es sin duda la mejor opción para conseguir uñas resistentes, elegantes y totalmente personalizadas, con resultados profesionales de larga duración.