Las brochas de uñas se utilizan principalmente para retirar el polvo generado en el limado y mantener la superficie de la uña limpia antes de continuar el servicio. Son suaves, resistentes y cómodas, garantizando un trabajo higiénico y agradable para la clienta.


→  Las brochas de uñas aseguran un entorno limpio y un proceso de manicura más profesional y seguro.